viernes, 3 de julio de 2009

Buenos Días

Lima, 10 de Abril del 2000
Querida Roma.

Buenos días, espero que hayas descansado bien; anoche, cuando nos despedimos me quedé solo con tu recuerdo y con el mal sabor de tu experiencia con él.
no entiendo cómo puedes seguir todavía con él. no sabes, y creo que nunca lo sabrás, cómo me muero por estar en su lugar; tenerte así, tan dispuesta, tan sumida, tan enamorada, tan ilusionada con algo que quizá nunca te lo de. en fin son cosas tuyas, ya no me meto pero no puedo evitar que me afecten.
perdona que te hable así, pero no he podido a pesar de los años, quitarme esta manía mía de decir las cosas que siento.

pero bueno, quería decirte que la pasé bien, que pude escribir algunas cosillas y que todavía estoy trabajando estas para darle el toque final y poder presentar mi poemario para el concurso.
esta mañana tengo que salir temprano para ver a mi hijo que me dicen que esta enfermo. no sabes cómo amooooo a esa pequeña personita, es tan tierno, tan inocente y me ama tambien como yo a él.
anoche cenamos juntos y no pude evitar derramar una lágrima cuando se me acercaba. me duele tener que dejarlo y creo que nunca lo haré. sí nunca lo haré. prefiero morir a dejarlo solo en este mundo, por lo menos espero poder vivir hasta que ya sea un hombre y viva por sí solo.

te dejo y mañana te cuento, creo que debes levantarte ya y venir a trabajar, yo más que nadie quiero que te vaya bien y que las cosas vayan saliendo como tú quieres.
un saludo por siempre tu amigo.

Marius.

No hay comentarios: